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2 de marzo de 2009

Mi blog de viajes

Buenos días.

Escribo esta entrada para presentaros un blog nuevo que tengo.
Va sobre mis viajes, con fotos y algún relato.
Lo iré completando a medida que pueda, poniendo como fechas de las entradas las originales de cada viaje.

Espero que os guste:

http://polomundo.blogspot.com

6 de mayo de 2008

Por tierras de Alá [Gabriel Pernau]


La vanguardia de hoy incluye un trozo del relato de un viaje marroquí protagonizado por Gabriel Pernau. Aborda el viaje por el Rif en bici. está interesante y me hace recordar mis experiencias en ese país africano.

Un trozo del relato:

El Rif es el paraíso del cannabis. Una cuarta parte de su superficie agrícola está cubierta por este cultivo, gracias al cual Marruecos se ha convertido en el primer productor mundial de resina de hachís. Según el Organismo Internacional para el Control de Estupefacientes, un millón de personas del Rif y de la vecina Yebala viven del dinero que produce la venta de un producto ocho veces más rentable que la cebada. Y las plantaciones no cesan de extenderse. Si en 1995 había ochenta mil hectáreas dedicadas al cáñamo, ocho años después casi se han duplicado.


JEBHA-TARGUIST, 90 km. (bici)

5 de febrero de 2008

Rulando por Marruecos. [5 Marrakech y vuelta]

Una vez atravesado el Atlas por su paso occidental, de sur a norte, se llega a la llanura en la que está situada Marrakech. Rodeada de campos de cultivo con todo tipo de hortalizas y, sobretodo, muchos naranjos, muchas palmeras datileras, olivos y almendros.

Plaza de Jemaa el Fna. El centro neurálgico de Marrakech.

La menara, una poza de riego cuadrada con 400 metros de lado...

Medersa de Ben Youssef, la mayor de Marruecos y quizá la más bella.

Entrada a la medersa de Ben Youssef

Telas recién teñidas secando al sol.

Madejas de lana chorreando tinte.

Y por último la gran puerta de la ciudad imperial de Meknes, donde dormimos nuestra última noche marroquí (en la ciudad, no en la puerta, claro).

1, Chauen
2, Fez
3, Erfoud
4, ruta de las kasbah
5, Marrakech y vuelta

El relato del viaje...

4 de febrero de 2008

Rulando por Marruecos [4, ruta de las kasbah]

La ruta de las kasbah abarca casi todo el sur de Marruecos desde Tinehir hasta Ouarzazate. Estas construcciones son el equivalente a los castillos europeos. Viviendas grandes y fortificadas, que el mundo no fue siempre tan amable como ahora aparenta.

Al sur del Atlas los paisajes son espectaculares.

Los ríos nunca llevan agua y no hacen puentes. Cuando llueve...

Kasbah de Tinehir, con el oued (cauce fluvial) desbordado.

Valle del Dades. Cuerpos de hombre.

Garganta del Dades.

hotel en Boumalne Dades, al fondo el Atlas nevado.

Mesa de orientación cerca de Ouarzazate

Comercio de artesanía, Ouarzazate

Palacio de Ouarzazate (gran kasbah)

Kasbah en el valle del Draa

Otra kasbah en valle del Draa

Aït Ben Hadou es lo más espectacular de esta ruta. La imagen parece sacada de un comic, o del cuento de las mil y una noches. Allí se rodó Conan el Bárbaro, Laurence de Arabia y muchas otras películas. El pueblo está en la ruta que atraviesa el Atlas, desde Ouarzazate hacia Marrakech

Rulando por Marruecos [3, Erfoud]

Siguiendo viaje hacia el sur de Fez se atraviesa el Atlas. El viaje es increíble. Primero lo subes por sus laderas orientadas al Norte, llenas de vegetación entre la que destacan bosques de cedros. Después en el descenso hacia el sur atraviesas cientos de quilómetros sin una brizna de vegetación. El paisaje desnudo impresiona, los colores de los minerales a la vista, y cuando ya crees que estás llegando al Sáhara te encuentras el oasis del ziz: un quilómetro de ancho y más de doscientos de longitud con cultivo de palmeras datileras...

Oasis del Ziz

A unos pocos quilómetros se encuentra Erg Chebby, una de los trocitos del Sáhara más conocidos y visitados...

Erg Chebby


Erg Chebby

3 de febrero de 2008

Rulando por Marruecos [2, Fez]

Camino del sur Fez es una parada obligatoria. Ciudad imperial y casco viejo laberíntico y enrevesado. O eres un maestro de la orientación o necesitas un guía local que te lleve de la mano.
el zoco es muchísimo más cerrado que el de Marraquech. Aquí no hay calles amplias ni rectas. Las referencias son las fuentes, las mezquitas y las medersas. Belleza, aromas mezclados de todos los tipos y muchísima gente por la calle a cualquier hora del día.

Un rincón de fez con una de las típicas fuentes con su tejadillo verde.

El patio de una vieja medersa (escuela coránica)

Los curtidores de cuero. Vista general

Revuelven la mezcla corrosiva con la que curten la piel son sus pies descalzos.

Cuando el teñido es a base de azafrán se consigue ese amarillo tan apreciado.

Otra vista general...

Puerta y ventana en el exterior de una medersa.

Rulando por Marruecos. [1, Chauen]

Buen día.

Hace unos años, en compañía de mi mujer, pasamos unas semanas en Marruecos, viendo un poco todo el país, sin ruta fija, paseando por aquí y por allá. Rescato de entre las telarañas del disco duro algunas fotos de aquel viaje:

El viaje empezó en Chauen, el mítico destino de los fumetas en el Rift. Estas primeras fotos son de esa preciosa ciudad de media montaña:

Minarete de la mezquita y torre de la kasbah

Alfombras en la parte baja del zoco.

Puesto de especias.

Calles en blanco y azul.

Marruecos: instantáneas.

Hace unos días puse unas fotos de tricomas de este mismo fotógrafo enamorado de Marruecos. Cada vez que puede su pasión le arrastra al otro lado del estrecho. Ésta es una pequeña selección de fotos realizadas en distintos viajes, unas del norte, otras del sur...







26 de enero de 2008

De visita en un mercado de opio

Viajando por la principal carretera de Afganistán entre Jalalabad y Torkham, eventualmente se llega al bazar Shaddle, un mercado de cerca de 30 tiendas en la provincia oriental de Nangarhar, en la frontera con Pakistán.


Venta de opio


A primera vista se parece a cualquier otro mercado que vende bienes de consumo general.
Pero en realidad es uno de los mayores mercados de opio en Afganistán.
Campesinos de Nangarhar y otras provincias adyacentes llevan el opio a Shaddle para su venta. Buena parte proviene de Nangarhar y Helmand, dos de las provincias con mayor producción de opio en Afganistán.



Choza de barro
Miles de kilogramos de opio se compran y se venden todos los días.
Al sentarse dentro de la tienda, la tensión entre los traficantes es palpable.
Por unos minutos se presentan airadas discusiones acerca de los precios y la calidad del opio antes de completarse la transacción.
Hay grandes balanzas en la tienda, y el asistente las usa para pesar el opio.
Gul Mohammad está ocupado contando rupias paquistaníes para pagar el opio que compró de uno de sus clientes.
En su choza de barro compra cientos de kilos de opio todos los días.
Fuera de su tienda van y vienen vehículos.
Constantemente se sirve té verde a los visitantes.
Pero no hay que estudiar muy de cerca lo que ocurre para notar lo inusual: un hombre carga una bolsa llena de billetes, cientos de miles de afghanis (la divisa de ese país).
Los traficantes están todos armados.
Dicen que es por su propia protección.
Los clientes entran a la tienda con opio empacado clandestinamente.
Vigilan constantemente vigilando en caso de que aparezcan informantes del gobierno.
En repetidas ocasiones se me advierte que no tome fotografías de los rostros de nadie.
Los nombres de las personas involucradas en el tráfico de drogas en este artículo han sido cambiados para proteger su identidad.
"Podrían matarnos o arrestarnos", dice una de las pocas personas en la tienda dispuesta a hablar conmigo.

Hacia Europa
Algunos habitantes locales, como Abdullah Jan, de 18 años de edad, tienen que caminar horas para llegar a Shaddle.
La apariencia de cansancio en su rostro lo explica todo.
Si es detenido por agentes gubernamentales o bandidos perderá el dinero con el que alimenta a su familia todo el año.


Policías erradican cultivo de amapola


"Salí a las cuatro de la mañana y llegué aquí después de cuatro horas. Traje 10 kilos de opio de mis cultivos para venderlo".
Luego de una ardua negociación con Gul Mohammad Khan, el negociante de opio, obtiene el equivalente de US$1.400.
Es más de lo que conseguiría con cualquier otro cultivo.
Es uno de cientos de personas que viajan al bazar de Shaddle a comprar o vender opio.
De ahí, el producto es llevado a las montañas y pueblos cercanos, a laboratorios instalados por los narcotraficantes locales, donde se procesa para fabricar la heroína.
Eventualmente llegará a las calles de Europa.
Luego de la caída del gobierno de los talibanes en 2001, el mercado ha sido allanado varias veces por las autoridades, pero una y otra vez ha reabierto.
En meses recientes, la fuerza de élite antidrogas de Afganistán ha incursionado en el bazar con el apoyo de fuerzas extranjeras en el país.
Llevaron a cabo arrestos y confiscaron opio y heroína en grandes cantidades.
Pero no pudieron cerrar el bazar indefinidamente.
El año pasado, los niveles de producción de amapola de Afganistán alcanzaron niveles récord.
El informe anual sobre narcóticos del Departamento de Estado de EE.UU. señaló que el floreciente tráfico de drogas estaba socavando la lucha contra los talibanes.


Mafia poderosa
Advirtió de un posible aumento en las sobredosis por heroína en Europa y el Medio Oriente, como resultado.
La producción de amapola creció 25% en 2006, un incremento calificado como "alarmante" por la Secretaria de Estado adjunta de EE.UU. Ann Patterson.
Cuatro años después de que Estados Unidos y sus aliados británicos empezaran a combatir la producción de amapola, Afganistán todavía es reponsable de 90% del tráfico mundial de opio.
Estados Unidos ha concedido al gobierno afgano más de US$10.000 millones en asistencia, pero la mayor parte del dinero se invertirá en seguridad en vez de promover fuentes alternativas de ingreso.
Para Gul Mohammad Khan ser un comerciante de opio es su manera de sobrevivir.
"Si tuviéramos carreteras, clínicas, fábricas y existieran oportunidades de trabajo, yo no estaría haciendo lo que hago ahora", sostiene.
En los últimos 10 años Mohammad ha visto pasar a muchos regímenes y funcionarios locales.
Su tienda ha sido allanada muchas veces, pero nunca ha sido arrestado.
Adentro, me muestran opio de distintas calidades y otras materias primas usadas para fabricar heroína.
Los precios corrientes van entre 10.000 afghanis (US$201) por un kilogramo de opio seco - el de mejor calidad -, y 5.500 afghanis por opio húmedo.


Que persigan a los traficantes
Fuentes oficiales reconocen que la mafia es fuerte.
"Son tan fuertes que a veces tienen más hombres que nosotros cuando los combatimos", dice el general Daud Daud, viceministro del Interior a cargo de operaciones antinarcóticos.
"En estas montañas del distrito de Achin y otros pueblos fronterizos tienen de todo, desde ametralladoras pesadas hasta lanzagranadas y, por supuesto, mejores vehículos y más dinero que nosotros".
Haji Deen Gul, quien vende 20 kilos de opio, es crítico del gobierno afgano y de la comunidad internacional por tomar a los campesinos como sus objetivos.
En cambio, le gustaría que el objetivo de las autoridades sean los traficantes.


Recolector de resina de amapola en Afganistán.


"Deberían perseguir a los que venden la heroína a países occidentales. Yo vendo mi opio para alimentar a mi familia y de mi heroína incluso pueden fabricar medicamentos. Cuando me suministren agua y carreteras, entonces dejaré de cultivar la amapola".
Antes de dejar la tienda de Gul Mohammad Khan, me dice que vender opio no es lo que a él le gustaría estar haciendo.
"No quiero que mis hijos estén en este negocio y espero que algún día el mundo pueda ayudarnos. Sólo entonces podremos detener el tráfico de opio".
Los nombres de las personas en este artículo fueron cambiados para proteger su identidad.


(BBC)