Una vez atravesado el Atlas por su paso occidental, de sur a norte, se llega a la llanura en la que está situada Marrakech. Rodeada de campos de cultivo con todo tipo de hortalizas y, sobretodo, muchos naranjos, muchas palmeras datileras, olivos y almendros.
Y por último la gran puerta de la ciudad imperial de Meknes, donde dormimos nuestra última noche marroquí (en la ciudad, no en la puerta, claro).1, Chauen
2, Fez
3, Erfoud
4, ruta de las kasbah
5, Marrakech y vuelta
El relato del viaje...








No hay comentarios:
Publicar un comentario