12 de enero de 2008

Hablamos de cáñamo (2).


EL CAÑAMO:
Transcrito del "Diccionario enciclopédico hispano-americano" (1888).



m. Planta anual que se cultiva y prepara como el lino, para hacer tejidos, cordeles y otras cosas. Sus hojas están cortadas en forma de dedos; sus flores son de color herbáceo, y su simiente es el cañamón.

Así el CÁÑAMO salvaje como el doméstico es muy conocido y vulgar.
Andrés de Laguna.

El cultivo del CÁÑAMO viene a ser igual al del lino.
Oliván.

-CÁÑAMO: Filamento de dicha planta después de preparado para su aplicación industrial.

Cada libra de CÁÑAMO asedado, no pueda pasar de tres reales y medio.
Pragmática de tasas de 1680.

-CÁÑAMO: Lienzo de CÁÑAMO.

... compró (Ignacio) el vestido y traje que pensaba llevar en la romería de Hierusalen, que fué una túnica hasta los pies, á modo de un saco, de CÁÑAMO áspero y grosero.
Ribadeneira.

-CÁÑAMO: Por sinécdoque, y en estilo práctico, suele tomarse por alguna de varias cosas que se hacen de CÁÑAMO, como la honda, la red, la jarcia, etc.

A las manos derribaba leones; al CÁÑAMO, filisteos.
Fr. Hortensio Paravicino.

Para que ciña con manera extraña
Del vasto monte el áspero costado,
Fuerte muro de CÁÑAMO anudado.
Góngora.

-CÁÑAMO de Manila: Abacá, filamento.

-Crujir a uno el CÁÑAMO: fr. fig. y fam. Darle una azotaina, ó cuando menos, una reprensión severa.

-Oler a CÁÑAMO la garganta de uno: fr. fig. y fam. Correr un gran peligro de ser ahorcado.

Su frescura me espanta:
Á CÁÑAMO me huele su garganta.
Samaniego.

-CÁÑAMO: Bot. Planta textil anual de la familia de las canabíneas y cultivada en España, Francia, Italia, Bélgica, Holanda, Rusia, en la Ucrania, Livonia, en la India, en el Nepol, etc. etc.

Caracteres botánicos.- El cáñamo (Cannabis sativa) es una planta dioica. Sus tallos son más ó menos fuertes y más ó menos elevados según la variedad cultivada, el número de pies por metro cuadrado, y la naturaleza, la fertilidad y frescura de los terrenos en que se desarrolla. Su raíz crece verticalmente. Sus hojas son opuestas, digitadas, compuestas de siete hojuelas, dentadas en forma de sierra. Las flores masculinas están colocadas en el vértice de los tallos en pequeños racimos flojos, axilares y de color amarillo pálido; las flores femeninas son casi sentadas en la inserción de las hojas. El fruto es una cápsula subglobulosa, parda ó gris, que se llama cañamón.

Las plantas que vegetan aisladamente se ramifican muy fácilmente y producen semillas de hermosa calidad. Se cultivan cuatro especies de cañamo.

1º Cáñamo común ó cáñamo ordinario, que es el más extendido en Europa. Ordinariamente sus tallos tienen de 1m,50 á dos metros de altura.

2º Cáñamo de Piamonte; cáñamo de Bolonia ó gran cáñamo, que se deriva de la anterior. Esta variedad se distingue únicamente por la gran elevación que sus tallos pueden adquirir cuando se cultiva en terrenos de consistencia media, profundos, frescos y muy fértiles, pero tiene el defecto de perder pronto las cualidades que posee, sobre todo la de dar productos abuntantes en terrenos de gran fecundidad.

3º Cáñamo de China ó Lo-má, al que se ha dado los nombres de Cannabis gigantea, Cannabis índica. Es conocido en Europa desde 1866. Fué importado de China por Mr. Itier. Esta especie produce tallos que tienen en Argelia cinco, seis y hasta siete metros de altura y que dan una hilaza notable por su finura, aspecto sedoso y gran tenacidad.

4º Cáñamo de los árabes.- Es la planta que da a los orientales el haschich, producto que tiene propiedades narcóticxas y ocasiona, cuando se fuma, una especie de éxtasis casi análogo al que se experimenta cuando se fuma opio (V. HASCHICH). Este cáñamo se llama entre los árabes Takrouri. Sus tallos son poco elevados. Las hojas y extremidades, que son muy olorosas, son las que se emplean para la preparación del haschich. Estas porciones están saturadas de una especie de resina. En el Nepol las plantas que crecen en las montañas son más vistosas y contienen más resina que las que vegetan en los llanos.l El clima es el que hace que el cáñamo tenga tales propiedades narcóticas en África y en Asia.

Cultivo - El cáñamo es una planta exigente. No se pueden obtener buenos productos sino cuando se cultiva en tierras de consistencia media, profundas, frescas y fértiles. Vegeta mal en tierras arcillosas y en terrenos que se secan durante los grandes calores. Bajo tales latitudes los productos que suministra están siempre en razón directa de la frescura y riqueza del suelo y de la temperatura del clima. Esta es la razón por que las cosechas son verdaderamente extraordinarias cuando se cultiva en Italia, en los ricos y frescos aluviones del Po. El suelo destinado á esta planta textil está siempre prefectamente preparado. Cuando los cañamones tienen una escasa extensión se trabajan por lo general con azada. Cuando su superficie es importante se preparan con arado. En ambos casos es muy útil que la tierra esté bien arreglada y bien mezclada. Necesita mucho estiércol y éste perfectamente enterrado á fín de que el rastrillo no lo despida en parte á la superficie del suelo en el momento de sembarse. Frecuentemente se completa la estercoladura echando cenizas ó nitrato de potasa.

El cáñamo es ávido de cal, de nitrógeno y de potasa. Cuando por necesidad se fertiliza la tierra con estiércol de paja un poco descompuesta, interesa enterrar bien estos abonos dos ó tres meses antes de la siembra. En marzo, abril ó mayho, cuando la temperatura se eleva a 12º y no hay temor de heladas tardías es cuando se siembra en Europa y en el Japón. Es muy sensible al frío. Las siembras se hacen á voleo á la dosis de cien á trescientos litros por hectárea, según la riqueza del suelo y el producto que se desea obtener. Cuando el cañamar ha de dar una hilaza fina y propia para la fabricación de telas llamadas telas caseras, se eleva la cantidad á 250 y hasta 300 litros; por el contrario, cuando se desea que el cáñamo dé una hilaza larga, resistente y gruesa se baja la cantidad a ciento veinte y hasta cien litros por hectárea. Cuanto más espesos son los semilleros, más delgados, flexibles y alargados son los tallos que suministra. Cuanto más clara está la semilla más se desarrolla y ramifica el cáñamo. En general, los suelos fértiles exigen siempre menos siembras que los suelos estériles. Las semillas del cáñamo son gruesas y ligeras. Son de primera calidad cuando son grises rayadas de negro, lisas y brillantes; son de mala calidad cuando son tiernas, no lisas, pardas ó blanquecinas. Las simientes no deben tener más de dos años de existencia y se deben esparcir al vuelo tan uniformemente como sea posible. Se entierran con el rastrillo ó por medio del arado. Es muy importante enterrarlas bien, porque hay multitud de pájaros muy golosos de los cañamones. Con el fin de alejar los pájaros de los cañamares se colocan en varios sitios peleles ó espantajos después de la siembra; se hacen guardar por niños hasta la germinación completa, es decir, durante doce días próximamente. El cáñamo exige pocos cuidados de entretenimiento durante su vegetación. Es muy cierto que la prontitud con que vegeta le permite ordinariamente dominar las plantas indígenas que se desarrollan al mismo tiempo que él; sin embargo, sucede algunas veces, especialmente cuando se cultiva en tierras cuya limpieza deja mucho que desear, que hay necesidad de arrancar á mano muchas plantas espontáneas que perjudican el desarrollo del cáñamo.

La cosecha del cáñamo puede hacerse de tres maneras diferentes:

1ª Se puede arrancar ó segar el cáñamo masculino y femenino antes de la madurez de los granos; y luego que las flores masculinas han esparcido su polvo fecundante por este método, se sacrifica el grano para obtener una hebra de mejor calidad.

2ª En otros países se recoge todo á la vez, pero siempre despujés de la madurez de los granos y entonces se obtienen los productos.

3ªEn fin, en muchos puntos la cosecha se hace en dos tiempos: se arranca el cáñamo masculino luego que ha pasado la florescencia, y se deja el femenino en pie hasta que sus granos han madurado. De esta manera se obtiene una hebra hermosa en la primera mitad de la cosecha y el grano que se recoge en seguida es más perfecto y más abundante que si se hubieran conservado todas las plantas.

Extracción de las fibras.- Cuando los tallos del cáñamo masculino y del cáñamo femenino se han secado, perdido casi la totalidad de sus hojas, se despoja de sus raíces si es necesario por medio de una hacha pequeña y de un tajo, y de procede al escogido de los tallos á fin de obtener tres clases de cañamo: los tallos finos, los tallos medios y los tallos fuertes. Durante esta operación se apartan las plantas muertas y las que han sido alteradas por los agentes atmosféricos. Cuando los tallos tienen una gran longitud, de 3 á 5 metros, se les divide en dos ó tres partes, teniendo la precaución de no reunir tallos de diferente grueso. Esta división tiene la ventaja de hacer más fácil y regular el enriado. El enriado tiene por objeto hacer disolver el principio gomoso nitrogenado que aglutina las fibras y las fija en la cañamiza. Esta operación se hace con agua ó con rocío. El enriado con agua tiene lugar con agua estancada ó con agua corriente. En el primer caso se ejecuta en charcas más o menos grandes que tienen de uno á dos metros de profundidad. En el segundo se opera con los ríos y arroyos. El enriado con agua corriente y límpida permite siempre al cáñamo producir una hilaza muy nerviosa y que tenga un hermoso color rubio; es muy saludable y no da jamás origen á esas emanaciones fétidas que se desprenden siempre de las charcas de agua estancada.

Enriado el cáñamo con agua estancada tiene siempre un matiz pardo más ó menos intenso. Sin embargo, en ambos casos, los haces se colocan horizontalmente unos sobre otros y se mantienen debajo del nivel del agua por medio de piedras ó de maderos fuertes. Puestos los haces en los arroyos, deben estar colocados en sentido de la corriente. Se les garantiza contra las crecidas repentinas por medio de estacas y de haces ó por medio de zarzas. La duración del enriado varía según la temperatura del aire y del agua, y según también que se trate de enriar cañamo masculino ó femenino. En las circunstancias ordinarias y cuando el enriado tiene lugar en septiembre y con buen tiempo, el cáñamo masculino queda en el agua de seis á diez días y el cáñamo femenino de ocho á catorce. En general se efectúa más pronto en el Mediodía que en el Norte de Europa, en agua caliente que en agua fría. Cuando las fibras corticales se separan fácilmente de la cañamiza ó parte leñosa que constituye la parte sólida de los tallos, se retiran los haces, se lavan si es necesario para quitarles las partes terrosas que puedan adherirse, se deslían y se les pone á secar contra un muro, un vallado ó en perchas colocadas horizontalmente de 1 á 1m,10 sobre el suelo, y sostenidas por piquetas ó estacas. Al cabo de tres á seis días, según el estado de la atmósfera, es decir, cuando están bien secos, se lían de nuevo en manojos y se llevan á la granja para amontonarlos en un local bien seco y resguardado de animales roedores. El enriado al rocío, conocido con el nombre de rociado, consiste en extender los tallos así que están secos sobre un terreno cubierto de césped ó sobre un rastrojo de cereales. Se ejecuta principalmente en las comarcas que no tienen balsas ó que no pueden enriar el cáñamo en los arroyos ó arroyuelos. Antes de extender el cáñamo sobre una pradera se corta con guadaña la hierba si está alta. Todos los tallos deben estar colocados muy paralelamente unos al lado de otros en capa delgada y regular. De cuando en cuando se vuelve el cáñamo por medio de largas varillas. Este enriado es siempre más prolongado que el enriado con agua. Queda terminado cuando la hilaza se separa bien de la cañamiza. Esta hilaza es siempre parda ó grisácea. Se emplea frecuentemente para hacer hilo muy fino que se vuelve blanco al blanqueo. En el enriado al rocío, como en el enriado con agua, es muy conveniente retirar el cáñamo en tiempo oportuno. Los tallos que han estado enriándose mucho tiempo dan una hilaza que es difícil de trabajar. Los que no han sido suficientemente modificados por el agua ó el rocío dan fibras menos nerviosas. La extracción de la hilaza se hace en granjas, ordinariamente durante el invierno. En las fábricas se opera casi todo el año.

El espadado ó la separación de las fibras de la cañamiza se hace á mano ó por medio del espadón. El espadado á mano se emplea en el Delfinado, Saboya, Alsacia y Auvernia. Esta operación consiste en separar á mano las fibras del cáñamo que con antelación ha sido tostado. Es precisamente la ocupación de personas ancianas ó de niños durante las veladas. En este espadado se trata de obtener largas fibras. Las hebras gruesas son las que se espadan muy bien. V. ESPADADO.

El tostado debe preceder siempre al agramado y al espadado: tiene por objeto desecar completamente el cáñamo. Se verifica en un horno después de la cocción del pan. La víspera del día en que se ha de proceder al agramado se tapa el horno cuando está lleno de cáñamo, y éste se tiene en él próximamente veinticuatro horas. Se hace más fácil el agramado golpeando los tallos sobre un tajo por medio de un mazo de madera muy dura. En las fábricas este machacador se reemplaza por una espadilla mecánica. El agramado tiene por objeto separar la cañamiza de la parte filamentosa. Se opera ordinariamente con la agramadora. Esta operación es bastante penosa á consecuencia del polvo irritante que se desprende del cáñamo, sobre todo cuando se opera en un local donde no existe corriente de aire capaz de arrastrar este polvo hacia fuera. La mayor parte de las fábricas de cáñamo han reemplazado la agramadora á mano por la agramadora mecánica, que se pone en movimiento por un manubrio ó por el vapor. (V. AGRAMAR, AGRAMADORA.) El obrero que maneja la agramadora deve evitar enredar y romper las fibras. Termina la preparación de cada puñado de hilaza afinando esta por medio de pequeños golpes repetidos de la palanca. La hilaza así obtenida se peina ó rastrilla por medio de unos rastrillos ó peines que tienen dientes de acero de diferentes gruesos y más ó menos próximos los unos á los otros. El peinado tiene por objeto desunir las fibras. Las hilazas que han sido bien peinadas se hallan exentas de cañamiza y de estopa y tienen un aspecto sedoso y brillante. Cuando el peinado está terminado, se une en dos cada puñado, torciéndolo groseramente pero con cuidado. Todos los puñados deben tener la misma longitud, y se ponen en paquetes de diez, dieciseis, veite ó veinticuatro madejas. Estos paquetes pesan 2, 3, 4 ó 6 kilogramos, según circunstancias y finura de la hilaza.

Los productos que suministra el cáñamo son muy variables. Cuando esta planta textil se cultiva en tierras de buena calidad produce por hectárea, por término medio, de 2000 a 2400 kilogramos de tallos secos, que dan de 500 á 600 kilogramos de hilaza; tratándose de tierras de aluvión muy fértiles, su producto en tallos secos varía de 4000 á 4800 kilogramos y en hilaza de 1000 á 1200 kilogramos. El producto en grano oscila ordinariamente entre ocho y doce hectolitros por hectárea; cada hectolitro de simiente pesa de cincuenta á cincuenta y tres kilogramos. En general cien kilogramos de cañamo bruto dan veinticinco kilogramos de hilaza bruta; cien kilogramos de hilaza ordinaria dan sesenta y cinco kilogramos de hilaza peinada y treinta y dos kilogramos de estopa: cien kilogramos de simiente dan veintiún kilogramos de aceite y cuarenta kilogramos de panes. La hilaza que da el cáñamo sirve para fabricar hilo, tela, bramante y cordeles. La semilla se utiliza para alimento de las aves y pájaros; el aceite que suministra es muy secante: se emplea en el alumbrado, la pintura y la fabricación del jabón. La cañamiza o parte leñosa se utiliza como combustible y los panes sirven para fertilizar las tierras; se emplea también como cebo en las pesquerías.

-CÁÑAMO:Farm. y Terap. I La variedad más interesante desde el punto de vista terapéutico es el célebre Cannabis indica, el haschich de los orientales, el haschich alfocara de los árabes, la hierba de los faquires. Desde la antigüedad más remota se conoce en Persia, en la India, en Turquía y en toda el Africa la resina (momia y churrus) y las sumidades floridas del cáñamo indiano, esto es, el haschich, y en estas comarcas sustituye su uso al de las bebidas alcohólicas. Créese que al cáñamo indiano debía verosímilmente su reputación el famoso Nepenthes de que Homero habla, y del que se sirvió Elena para componer el filtro que había de mitigar las penas de Telémaco. Los orientales, que lo suelen mezclar con sustancias aromáticas y afrodisíacas, lo fuman, pues su humo es sumamente grato, lo mascan y lo ingieren en forma de electuarios, bebidas, pastas y pastillas. Mézclasele con el café, nuez vómica, cantáridas, almizcle, etc.

La sustancia activa del cáñamo indiano, mezcla de cannabina, resina, y de canabena, aceite esencial, es aún poco conocida. Sus efectos parecen ser muy diversos, según las variedades del producto, las diferencias en la preparación y la susceptibilidad individual. Las sumidades floridas parecen ser más estimulantes; el extracto alcohólico y el haschich, más narcóticos.

En dosis moderadas es el haschich sustancia embriagadora y estimulante; en dosis elevadas produce un estupor voluptuoso sin analogía con la embriaguez ocasionada por el vino, y aun más acentuado que el determinado por el opio. Por la acción del haschich se experimenta, al decir de los autores, la sensación más extraña: vense alejados los objetos á considerables distancias; el tiempo parece centuplicar la lentitud de su curso hasta que un minuto parece toda una eternidad; suenan al oído los ruídos exteriores como suaves y agradables armonías; siéntese el sujeto como suspendido en el aire y penetrado por una satisfacción interior intensa que le hace despreciar las cosas de la tierra y de los mortales. A diferencia del opio, el Cannabis índica embriaga sin hacer perder el conocimiento; las alucinaciones y los estados mentales que provoca tienen siempre carácter animado y alegre; fatiga poco el aparato digestivo, no produce estreñimiento, y es algo diurético. Su abuso conduce al embrutecimiento y al marasmo. Consignan algunos autores que basta administrar una bebida ácida, jugo de limón, por ejemplo, para hacer cesar la embriaguez del haschich casi inmediatamente.

V. Schroff y Fronmüller han hecho observaciones rigurosas sobre la acción aguda del Cannabis índica, que confirman de una manera general los datos expuestos. Fronmüller administró á un individuo quince gramos de una preparación de haschich traído de Oriente y llamada opiata de Madjum. El sujeto sometido al experimento sintió un vértigo muy intenso; no podía mantenerse en pie, veía y oía cuanto pasaba á su alrededor y conversaba con los que le rodeaban; sentíase mecido ya en los aires, ya en las olas, rodeado de ángeles o de ninfas que le envolvían con sus encantos. En otra observación de Schroff, el extracto alcohólico del cáñamo indiano solo produjo disminución de la frecuencia del pulso, pesadez de cabeza, cefalalgia, abatimiento, somnolencia, y, finalmente, sueño profundo, sin alteración de la sensibilidad general y sin fenómenos importantes consecutivos.

Preobraschencki pretende haber encontrado en el haschich la mionita, que es, según este autor, la responsable de los fenómenos que produce; dice haber inyectado hidémicamente á un perro dos centigramos de alcaloide extraídos de cincuenta gramos de haschich, produciéndose la muerte del animal á los cinco minutos de la inyección. Todo lo referido necesita confirmación.

Usos terapéuticos.- En los tísicos, en los reumáticos y otros enfermos afectos de insomnio se ha prescripto este medicamento como hipnótico. Fronmüller daba el extracto alcohólico á la dosis mínima de cinco decigramos. Sus efectos son inconstantes, y en algunos enfermos produce vómitos, cefalalgia y vértigos. No es comparable su acción á la del hidrato de cloral y la morfina, según las indicaciones, pero Fronmüller lo considera más inofensivo que el opio, y Chrisbson dice que es muy activo en los opiófagos.

En 1845 Moreau de Tours prescribió el haschich con éxito en la monomanía y otras psicosis, y Clonston dice haber obtenido muy buenos resultados asociando dos gramos de la tintura del cannabis con igual cantidad de bromuro potásico en el tratamiento de la manía aguda y crónica. También parece haber sido útil este medicamento en el delirium tremens, y, según Corrigan, en el corea. Se ha usado también como sedante por Van der Corput, por Debout en la amenorrea con jaqueca periódica, por Michel como sedante en el corea, tétanos, delirium tremens y neuralgias, y, en particular, contra las metrorragias y para favorecer el trabajo del parto sobre el cual actúa á la manera del cornezuelo de centeno.

Era observación antigua de los orientales la inmunidad de los consumidores de haschich contra las enfermedades pulmonares y reumáticas, pero no usaron nunca esta sustancia como remedio de tales enfermedades, y si sólo como medio de placer. En Viena, en Berlín y después en Inglaterra y Francia, se han practicado experimentos en este sentido, y parece comprobado que el haschich es un excelente antiespasmódico que puede prestar buenos servicios en las afecciones de las vías aéreas; las crisis asmáticas pueden aliviarse y prevenirse fumando cigarrillos de cañamo de Bengala, y en este concepto, como antiasmático y antidisnéico se ha preconizado en estus últimos tiempos, bien solo, bien asociado á la belladona.

Formas de administración y dosis.- Rara vez se usan las partes de la planta en sustancia. Las preparaciones comunes son el extracto de haschich ó de cáñamo indiano, y la tintura de Cannabis índica. El primero se puede administrar á dosis de uno á cinco gramos; la segunda de quince á treinta gotas y aún más. La cannabina o haschichina, que es la resina activa, se prescribe en dosis de cinco á diez centigramos, que producen iguales efectos que tres ó cuatro gramos del extracto. El extracto graso, asociado al azúcar, almendras y aromáticos, forma un electuario, el Dawamesk, que hoy no se usa, y que se prescribía en dosis de veinte á treinta gramos. El Madjund de los argelinos es otro electuario formado de miel y polvo de Cannabis índica.

II Cáñamo indígena.- Las plantaciones de cañamo desprenden emanaciones que en ciertas ocasiones producen vértigos y embriaguez hilarante, efectos que se deben al cannabeno, principio volátil, y son favorecidos por los ardores del sol, lo que explica que el cáñamo indiano posea propiedades más activas que el cáñamo de nuestros climas, aunque ambos sean el mismo. En los países de Norte el cáñamo pierde completamente sus propiedades tóxicas, y así, los habitantes de Livonia, del Norte de Rusia y otros, consumen las semillas del cáñamo, fritas con sustancias aromáticas, como postre, ó bien como alimento, machacándolas ó mezclándolas con sal y extendiéndolas sobre pan.

El cáñamo de nuestros climas, Cannabis sativa, es un antiespasmódico á dosis apropiada. Dioscórides recomendaba el cañamo, ó mejor su jugo introducido en el conducto auditivo, contra las otalgias y para desalojar de este conducto los nernes e insectos que hallan podido introducirse; pero según el mismo autor produce cefalea. También lo prescribía para calmar los dolores de la gota, para producir la impotencia en el hombre y para calmar los dolores de las quemaduras y acelerar su cicatrización, para lo cual aconsejaba aplicar las hojas de la planta sobre la superficie quemada. Mucho más tarde, Leroy prescribe el cáñamo como calmante y resolutivo sobre los infartos gotosos, y Filibert aplica las hojas frescas en cataplasmas para favorecer la resolución de los tumores fríos, y lo administra en bebida contra el reumatismo crónico y los herpes. Dermarlis lo ha usado con regular éxito en fumigaciones contra la tisis, y Merat y Deleus han experimentado el extracto del cáñamo cultivado como exhilarante y calmante en la morosidad, el esplín y la hipocondría. Según Bonchardad, el extracto de cáñamo salvaje de Crimea, se ha usado ventajosamente contra la fiebre intermitente.

La enriadura del cáñamo da lugar á emanaciones perjudiciales, pues las aguas contienen á la vez los elementos deletéreos de la putrefacción vegetal, fermentación que en este caso parece determinar el desarrollo de una bacteria cromógena, y los principios volátiles preexistentes en la planta con su correspondiente y conocida acción sobre los centros nerviosos.

2 comentarios:

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El Cañamo como ingrediente de LICORES dijo...

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