Los puñeteros drogotest le salen a la administración por 70 euros la unidad. Y eso que carecen de la precisión necesaria para que sirvan para algo tan serio como la iniciación de un expediente administrativo sancionador, lo que obliga a que una analítica completa realizada posteriormente confirme o desheche el supuesto positivo.
El conseller de interior catalán sugiere ahora que los conductores que den positivo paguen el gasto del drogotest. Y aprovecha para comentar que la decisión de usarlo o no usarlo está basada "en el ojo clínico de los agentes". ¿qué ojo clínico pueden tener unos profesionales que acabaron trabajando de agentes y patrullando las calles? ¿qué estudios médicos tienen?. ¿Acaso la expresión "ojo clínico" no se refiere exclusivamente a los profesionales de la medicina? Ojo clínico es la facilidad que tienen algunos médicos para realizar diagnósticos rápidos y certeros. Si damos por bueno el "ojo clínico" el resto de las pruebas diagnósticas solo servirán para certificar que el poseedor de tal don tenía razón.
¿No sería mucho más positivo eliminar los drogotest de las cunetas y establecer un protocolo por el cual en caso de accidente culposo se someta a los conductores a una analítica completa que establezca los niveles en sangre de las distintas sustancias?, porque al final si el drogotest da positivo... aún queda por hacer ese análisis que es el que valdrá a la hora de la verdad.
El drogotest es famoso por dar falsos positivos, sobretodo en cuanto a la presencia de cannabinoides en el organismo, ya que los efectos pueden durar de una a tres horas, mientras que el positivo dura semanas...
¿Porqué tendríamos que pagar una prueba que no sirve más que para señalar a sospechosos que deberán hacer aún la prueba definitiva? ¿quien vende los drogotest en España? ¿qué favores se le deben como para que tengamos que tragar por su uso a pesar de estar demostrada su ineficacia?
De aquí saqué la noticia.
5 de enero de 2010
[cataluña] El conseller de interior sugiere que los test de drogas los paguen los conductores.
10 de abril de 2008
El Sativex se recetará en Cataluña.
El nuevo medicamento, que solo está autorizado en Canadá contra el dolor neuropático en pacientes con esclerosis múltiple, no se halla registrado en España por la Agencia Europea del Medicamento y tampoco tiene solicitada esta indicación terapéutica. El Sativex, nombre que ha recibido la medicina, ha sido probado en un programa piloto desarrollado en Cataluña sobre el uso terapéutico del cannabis en pacientes con dolencias crónicas, como esclerosis múltiple y dolor neuropático, y en mujeres sometidas a tratamiento oncológico que no respondían a otros tratamientos.
El ensayo experimental, que se hizo sobre una muestra de 207 pacientes, demostró la eficacia del Sativex, ya que logró disminuir la intensidad en el dolor neuropático percibido por pacientes con esclerosis múltiple y la espasticidad en enfermos con esclerosis múltiple. También aumentó el apetito en pacientes con síndrome de anorexia-caquexia presente en enfermos de sida y cáncer terminal, y redujo de forma significativa las náuseas y los vómitos provocados por la quimioterapia.
El estudio, financiado por la Generalitat con el apoyo de la Agencia Española del Medicamento, abre la puerta al uso terapéutico del cannabis en pacientes crónicos que no responden a los tratamientos convencionales.
Cataluña será la primera comunidad en ofrecer un derivado de cannabis a los pacientes, pero puede que no sea la única. De hecho, el director del Instituto Catalán de Farmacología, José Ramón Laporte, destacó ayer que otras autonomías también podrán pedir el uso compasivo de este fármaco si así lo consideran oportuno.
El Sativex es un pulverizador que sirve para 50 dosis. Cada envase cuesta 35 euros. En el caso de los enfermos crónicos, el coste del tratamiento sería de 300 euros al año. El producto, propiedad de GW Pharmaceuticals, lo comercializará en Europa laboratorios Almirall. Laporte confía en que la Agencia Europea del Medicamento lo autorice pronto, porque Dinamarca, España y Gran Bretaña ya han pedido su aprobación, que, una vez concedida, se hará extensiva al resto de los países.
Demanda social
El proyecto piloto que ha permitido probar el uso terapéutico del derivado del cannabis surgió de una demanda social. Uno de sus resultados más destacados del estudio es el que se refiere a la contención de las náuseas provocadas por la quimioterapia. Una tercera parte de las pacientes de cáncer de mama no las padecieron con el tratamiento, mientras que en el resto disminuyeron de forma sustancial en duración y en intensidad.


