10 de abril de 2008

El Sativex se recetará en Cataluña.


La sanidad pública catalana administrará de forma compasiva un derivado del cannabis a mujeres con cáncer de mama y que no responden a los fármacos contra las náuseas y los vómitos.

El nuevo medicamento, que solo está autorizado en Canadá contra el dolor neuropático en pacientes con esclerosis múltiple, no se halla registrado en España por la Agencia Europea del Medicamento y tampoco tiene solicitada esta indicación terapéutica. El Sativex, nombre que ha recibido la medicina, ha sido probado en un programa piloto desarrollado en Cataluña sobre el uso terapéutico del cannabis en pacientes con dolencias crónicas, como esclerosis múltiple y dolor neuropático, y en mujeres sometidas a tratamiento oncológico que no respondían a otros tratamientos.

El ensayo experimental, que se hizo sobre una muestra de 207 pacientes, demostró la eficacia del Sativex, ya que logró disminuir la intensidad en el dolor neuropático percibido por pacientes con esclerosis múltiple y la espasticidad en enfermos con esclerosis múltiple. También aumentó el apetito en pacientes con síndrome de anorexia-caquexia presente en enfermos de sida y cáncer terminal, y redujo de forma significativa las náuseas y los vómitos provocados por la quimioterapia.

El estudio, financiado por la Generalitat con el apoyo de la Agencia Española del Medicamento, abre la puerta al uso terapéutico del cannabis en pacientes crónicos que no responden a los tratamientos convencionales.

Cataluña será la primera comunidad en ofrecer un derivado de cannabis a los pacientes, pero puede que no sea la única. De hecho, el director del Instituto Catalán de Farmacología, José Ramón Laporte, destacó ayer que otras autonomías también podrán pedir el uso compasivo de este fármaco si así lo consideran oportuno.

El Sativex es un pulverizador que sirve para 50 dosis. Cada envase cuesta 35 euros. En el caso de los enfermos crónicos, el coste del tratamiento sería de 300 euros al año. El producto, propiedad de GW Pharmaceuticals, lo comercializará en Europa laboratorios Almirall. Laporte confía en que la Agencia Europea del Medicamento lo autorice pronto, porque Dinamarca, España y Gran Bretaña ya han pedido su aprobación, que, una vez concedida, se hará extensiva al resto de los países.

Demanda social

El proyecto piloto que ha permitido probar el uso terapéutico del derivado del cannabis surgió de una demanda social. Uno de sus resultados más destacados del estudio es el que se refiere a la contención de las náuseas provocadas por la quimioterapia. Una tercera parte de las pacientes de cáncer de mama no las padecieron con el tratamiento, mientras que en el resto disminuyeron de forma sustancial en duración y en intensidad.

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