16 de agosto de 2008

[Pontevedra] Datos de la represión.

Cada día se imponen siete sanciones por tener o consumir drogas en público

Los 2.687 expedientes iniciados en el último año en la provincia de Pontevedra suponen 705.636 euros

Autor:
María Jesús Fuente

Tener o consumir drogas en público es cada vez más arriesgado, además de salir muy caro. En el último año las fuerzas de seguridad iniciaron 2.687 expedientes en la provincia de Pontevedra, lo que supone más de siete al día y una recaudación total de 705.636 euros. La sanción económica varía en función de la cantidad incautada.

Muchas de estas multas se impusieron en la calle, pero también buena parte de ellas tuvieron lugar en locales públicos como bares, pubs y clubes.

Por diversos motivos no todas las sanciones impuestas son resueltas en el mismo año, aunque no pueden pasar más de seis meses para evitar que caduquen administrativamente.

En este caso, de las 2.687 impuestas en el último año, se tramitaron 1.536, cifra que supone una cuantía de 467.125 euros.

Incremento

En los últimos cinco años los expedientes iniciados por tenencia y consumo de estupefacientes se han multiplicado por cuatro. Desde la Subdelegación del Gobierno de Pontevedra se explica este aumento por los planes operativos puestos en marcha para eliminar la tenencia de drogas a pequeña escala.

Este tipo de infracciones provocó que varios locales de copas de la ciudad recibieran una orden de cierre cautelar, alguno de ellos ya con antecedentes por este mismo motivo. Los establecimientos se encontraban situados en pleno centro de Vigo, Churruca y Casco Vello.

Además de consumo de hachís, marihuana y cocaína, las fuerzas de seguridad controlan la venta de alcohol a menores.

La celebración de botellón en las calles ha incrementado también la venta de alcohol, lo que ha llevado a prohibir que se despache a partir de las diez de la noche en algunas tiendas próximas a los lugares habituales de botellón, como es el caso de Rosalía de Castro.

La Subdelegación del Gobierno apuesta por completar las actuaciones policiales con otras desde distintos ámbitos como el educativo, social, cívico y político con el fin de lograr una mayor eficacia y que la población más joven sea consciente del riesgo que entraña el consumo de drogas. Sobre el tipo más comsumido, se ha venido detectando en los últimos tiempos un incremento en la cocaína y también en el hachís, y un descenso de la heroína.

Centros educativos

Los centros de enseñanza y su entorno se han convertido en objetivo prioritario de las fuerzas policiales para conseguir erradicar esta lacra. Prácticamente se ha logrado acabar con ella, lo que no quiere decir que se baje la guardia con el inicio del próximo curso.

Las juntas locales de seguridad juegan un papel decisivo para la coordinación de los diferentes cuerpos, sobre todo de la policía local y nacional. El hecho de reunirse de forma periódica tiene como objetivo analizar los resultados de unos y otros agentes y valorarlos para programar futuras actuaciones conjuntas en diferentes ámbitos, tanto locales como provinciales.