30 de diciembre de 2010

Feliz año nuevo,

Vamos a estrenar el año (¿década?) menos ilusionante desde hace muchos. La crisis se está convirtiendo en un torbellino estilo maelström por el que caer, y caer. Las libertades se esfuman en un intento de los poderosos por mantener la situación controlada. Con el síndrome de la rana cocida aplicado a rajatabla, nos metieron en agua fría y nos van cocinando gradito a gradito, sin rechistar.

Mis mejores deseos para dos mil once, que no se cumplan vuestras peores pesadillas.

2 comentarios:

Kuriel dijo...

A ver si este año, se da un poco mejor, un abrazo compañero!!!

durru dijo...

Despido el 2010 hastiado, desilusionado, cansado, desanimado, en blanco y negro, como en el NODO, sólo le faltó la voz de Matias Prat padre para relatárnoslo.

Y aunque tanta negatividad junta parezca indicar que el 2011 será mejor... nada más incierto.