4 de abril de 2009

El G-20 se reúne para abolir todos los paraísos fiscales menos uno

Están reunidos los 20 mandatarios de las 20 economías que solían ser las más boyantes del planeta antes de la llegada de la primera crisis deflaccionista del siglo veintiuno.

Ayer, en la tele, explicaban perfectamente cómo es que los paraísos fiscales sirven para lo que muchos nos temíamos: para escaquear impuestos, pero no solo impuestos del dinero allí depositado, no. La empresa-tipo (timo) más arraigada en los 43 países calificados así, es una sociedad que se dedica a comprar el producto que se quiere importar (por ejemplo en China, a 1 euro la unidad, varios millones de unidades, de lo que sea... para ser vendidos en Europa, pongamos a 10 euros la unidad. Pues ahí es donde interviene la sociedad creada al efecto, para comprar a 1 euro y venderle al importador, a 9,50 a la llegada del producto a Europa. Así evitan ganar en Europa decenas de millones de euros, ganando la mayor parte del dinero en el paraíso fiscal, donde si se pagan impuestos, son ridículos.

Me parece muy bien que intenten acabar con los paraísos fiscales. Por lo menos así lo pregonan, aunque en casi todos los países tratemos a los capitales extranjeros cual paraíso fiscal.

Lo peor, y el motivo de que me ponga hoy a hablar de economía, es que se están olvidando del paraíso fiscal más gordo de todos. Se están olvidando de la prohibición. El empujón que le daría a la economía globalizada la regularización de todas las drogas, sumada a las medidas que tendría que llevar aparejadas, amnistía por delitos en materia de drogas, recaudación de impuestos por labores del cáñamo, de la adormidera, por importaciones de cocaína y de éxtasis, por producción de psilocybes y de cactus psicoactivos. Y todo ello con control de los gobiernos, controles sanitarios y tributarios, seguridad para los usuarios, reducción de riesgos.

Señores del G-20, por muchos paraísos fiscales que erradiquen, si no se cargan el negocio del narcotráfico se dejan ustedes atrás al más grande y poderoso de ellos. Al que ha acabado con más vidas, con más familias. Al que pone y quita gobiernos, corrompe administraciones y, llegado el caso, no duda en armarse y atentar para defender su trozo de pastel corrupto, del pastel de la prohibición.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Menudo gasto para la sanidad como se legalicen las drogas...

durru dijo...

Estás bien confundido/a, si se legalizaran las drogas, estas sustancias se abaratarían enormemente, al dejar de ser delito el coste del sobreprecio de ser algo prohibido desaparecería. Las drogas son bien baratas en cuanto a gastos de producción.

Los problemas sanitarios que ahora mismo relacionamos con las drogas, tienen mucha relación con la prohibición. Compras cocaína y te la venden con mezclas que vete tú a saber. Si fuesen legales y en farmacia o estanco, habría garantías sanitarias de pureza, y no estaría la peña metiéndose mierda.

Además, el 90% del actual gasto sanitario es en medicinas paliativas, que no curativas. Con el cannabis y el opio legalizados y bien baratos, todas las patentes de medicinas paliativas perderían el sentido y se ahorraría muchísimo dinero que ahora mismo se va a manos de las farmacéuticas.

En fin, que legalizarlas todas es lo mejor, lo más barato, lo que más amplía los derechos y lo que mejor respeta la ética y la moral: De tu piel para dentro mandas tú.

Anónimo dijo...

menudo genio el del primer post...se le ve enterao al xaval...en fin..
gran post durru, completamente de acuerdo contigo en todo...
soy psicoactivo del "café"
un saludo