8 de febrero de 2009

[300 entradas*] y todo sigue igual.

La semana de Michael Phelps ha sido complicada. Mientras Kellogs le retiraba el patrocinio millonario en plena resaca de la publicación de una foto aspirando de una pipa de agua en una fiesta privada, unos y otros en el mundo del deporte fueron opinando sobre esta situación kafkiana.

La mayoría de los bienpensantes están horrorizados con el hecho de que el mejor nadador (quizá el mejor deportista) de todos los tiempos haya probado el cannabis.

La lucha contra el dopaje en el deporte se entiende como la lucha contra las trampas en competición. Así serían sustancias dopantes aquellas que sirven al deportista para mejorar artificiosamente su rendimiento competitivo. A todos nos suena el EPO, la nandrolona, la testosterona, ..., como sustancias que en unos u otros deportes se han ido detectando en los análisis a los deportistas.

El cannabis, no sirve para mejorar el rendimiento deportivo ni la capacidad competitiva del deportista. Por ello no entiendo todo este follón mediático.

A Phelps se le admira por sus resultados deportivos, por sus récords, por la gran cantidad de pruebas en las que es capaz de competir. Yo he sido nadador en mi juventud y conozco bien la diferencia que supone en el mismo campeonato enfrentarse a una sola prueba o hacerlo en dos distintas... Phelps lo ha hecho en ocho distintas en la última olimpiada, con oro en todas ellas. Es un deportista que está muy por encima de cualquier otro en cualquier otro compromiso olímpico de la historia. Y lo es por sus resultados en las competiciones, no por su buen gusto vistiendo, ni por sus buenas costumbres y educación.

El cannabis, consumido, antes, después o durante la competición no mejora el rendimiento, en todo caso lo empeora. Así pues... ¿a qué viene tanta escandalera?

Si Phelps hubiese cogido el toro por los cuernos y ante la publicación de la foto hubiese declarado que sí, que probó la marihuana, pero que eso forma parte de su vida privada ya que no lo hizo ante las cámaras en plena olimpiada, y que el cannabis no mejora rendimiento alguno, quizá hubiese conseguido que en este revuelo se estuviese hablando de las propiedades del cannabis, en vez de tener a medio mundo satanizándolo.

Mientras el mundo se escandaliza por todo esto, en Vigo, un comprador de hachís sufre una rotura de tabique nasal por atreverse a reclamar por la mala calidad del cannabis comprado. Acabó en el hospital, sin 10 euros y con los camellos en comisaría.

[*]Esta es la entrada número 300 de http://el-durru.blogspot.com

1 comentario:

Anónimo dijo...

Felicidades :)