22 de abril de 2008

Alcohol y fármacos: No mezcles.


Muchas veces nos preguntamos, y nos preguntan, en qué afecta la ingesta de alcohol al interactuar con medicinas. Aquí os dejo una pequeña guía de la modificación de los efectos cuando a una medicina sumamos alcohol.

Analgésicos: Potencia la posibilidad de úlceras, porque aumenta la secreción gástrica. Con paracetamol se aumenta la toxicidad en el hígado del fármaco. Si es del tipo narcótico potencia el efecto depresor del sistema nervioso central (SNC) sobre el centro respiratorio. Disminuye reflejos.

Ansiolíticos: Aumenta los efecto depresores del sistema nervioso central.

Antiarrítmicos: reduce la vida media del fármaco.

Antiasmáticos: el alcohol aumenta la concentración en sangre.

Anticonvulsivantes: si son barbitúricos, el alcohol tiene un efecto aditivo de la depresión del SNC. No se debe tomar NADA de alcohol con medicamentos antiepilépticos porque en todos se aumenta el efecto sobre el SNC.

Antidepresivos: Si son tricíclicos, el efecto es impredecible, aunque aumenta la depresión sobre el SNC. El alcohol inhibe su metabolización con lo que aumentan sus efectos secundarios. Si son del tipo IMAO puede ocasionar crisis hipertensivas.

Antidiabéticos: el alcohol aumenta su efecto hipoglucemiante.

Antihistamínicos: aumenta la sedación que tradicionalmente producen estos medicamentos(si se trata de Anti H1). En los casos de anti H2 aumenta los niveles de alcoholemia y potencia los efectos tóxicos del alcohol.

Antiinfecciosos: en general puede verse reducido el efecto antibiótico.